viernes, 20 de mayo de 2011

NÁYADE - Capitulo 1 - [6 de 9]

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[Inicio de la 6ta parte]


- ¿Y es qué no podes decir otra cosa?
- ¡Qué hueva!
- ¡Por eso estamos cómo estamos! ¡Por gente que tiene “hueva” como vos!
- ¡Qué hueva!
- Rapidito o te vas a la cama sin comer.
- Mañana “mami”.
- Yo ya terminé y me llevo tu plato, en esta casa sólo hay vegetales, de hambre te vas a morir.
- Ya voy pues…
- Así me gusta, bien portada. Mañana te compraré algo que puedas digerir “fácilmente”.
- Esa carita no me inspira confianza.
- Take or leave it baby.
- ¿Qué?
- Anda pone la escoba y el recogedor en su lugar.
- Voy pues.

- Ya.
- Termina de comer.
- Hey, mastica la comida. Nadie te la está quitando. Despacio. Masticar despacio ayuda a la buena digestión.

- What? No hables con la boca llena.
- ¡Qué tengo mucha hambre!
- Así está mejor.
- Jum.
- Si me enseñas tu lengua otra vez te la voy a cortar.
- Jum.
- Me estoy levantando, voy por la tijera.
- Jum. ¿A dónde vas?
- Por la tijera.
- Te creo capaz. Sentante.
- Ya vuelvo. Segui comiendo.
- No.
- ¿No qué cosa?
- No vayas. Sentate.
- Mmm…
Náyade se sentó y espero a que Andi terminara sus emparedados y tomara su té.
- ¿Y tu fresco?
- Yo no bebo con los alimentos.
- ¿Por qué?
- Porque retrasa la digestión.
- ¿Y qué más cosas no haces?
- Para que contártelas si las vas a vivir. No te voy a arruinar la sorpresa.
- Sos mala, vos.
- Siempre baby.
- Listo, terminé.
- Excelente. Ahora lavas los platos.
- Los invitados que lavan los platos no regresan.
- Correré el riesgo.
- ¡Qué mala que sos!

Náyade no dijo nada y ambas se dirigieron a la cocina. Andi lavó los platos, y después se marcharon en dirección a sus habitaciones.

- ¡Qué sala tan grande! No tiene televisor, ni estéreo, ni nada más. ¿Por qué?
- No sé. Simplemente me gusta así. Es una sala liviana.
- ¿Liviana? ¿Eso qué significa?
- La estás viendo. A vos hay que señalarte lo obvio, ¿no?
- ¿Ah?

[Fin de la 6ta parte, faltan 3]

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